A la hora de hacer negocios asociado con alguien, hay que valorar qué nos puede aportar esa persona, pues a veces uno + uno es igual a – dos, pero también hay veces que necesitamos a ese alguien. En ese caso debe cumplir las siguientes características:
1. Complementario con nosotros
2. No se queda él con todo o con algo desorbitado, el reparto es justo
3. Nos necesita siempre y nosotros a él
También es importante que nostros le aportemos a él algo similar.
En definitiva hay que seguir la ley del poner y recibir. Cada parte debe poner algo valioso, complementario y permanente, y recibir lo mismo.
Esta valoración debe ser objetiva. A veces vemos más que estos factores otros que no tienen importancia: simpatía, nos llevamos bien, estamos a gusto, nos hacemos la pelota, etc. Todo esto son cortinas de humo. En ocasiones es mejor aliarse ya hacerse socio de alguien duro, bronca, sincero (nunca con un delincuente, claro…) pero con el que funcionen bien las leyes de las aportaciones.
El Coaching empresarial nos puede ayudar mucho a objetivar estos aspectos, a ver qué es lo que se pone y se recibe con claridad y a ver la posible permanencia en el tiempo de estas relaciones, porque nos ayudará a ver la situación y la relación como verdaderamente es, y no como nos gustaría verla a la luz de nuestra subjetividad.
Saludos, Fausto www.coachingempresas.com