El  Coaching de empresas (Business Coaching)

Muchos de nosotros invertimos en nuestra casa poniéndola equipada, bonita y cómoda, llevamos a nuestros hijos a los mejores colegios que nos es posible, compramos coches potentes y que nos proporcionen seguridad en la conducción, acudimos a médicos buenos, veraneamos lo mejor que podemos, en definitiva, invertimos dinero y esfuerzos en tener una vida  y un tiempo privado de calidad, porque consideramos que nuestra vida privada y nuestra familia es algo en que debemos invertir. También somos conscientes de los problemas de no hacerlo, los problemas que nos dá una casa sin las reformas o el equipamiento adecuado, unos hijos con una educación deficiente, un coche antiguo o médicos malos. Lo tenemos claro: nuestra vida y familia son un activo importante, y sólo si invertimos adecuadamente en su crecimiento y mantenimiento obtendremos una calidad y felicidad en consonancia.

También muchos de nosotros sabemos que la empresa funciona de forma similar. Está compuesta fundamentalmente de personas y sólo enseñándoles a que trabajen en equipo, a que sean capaces de tomar decisiones por nosotros, a que estén alineados en torno a una visión, a que utilicen adecuadamente los medios, sólo si tenemos la actitud correcta y tratamos a la empresa como un activo que hay que mejorar día a día, obtendremos los resultados que queremos, generaremos confianza en los clientes y calidad de vida para los empleados y los directores y estaremos por delante de la competencia de forma sostenida. Y además conseguiremos los resultados antes, más rápido

Pero, ¿Qué hacer? ¿Cómo mejorar la calidad de los activos? ¿Cómo estar por delante de la competencia sin sufrir el estrés y la tensión del esfuerzo sin propósito? ¿Cómo asegurarnos de conseguir los resultados que queremos obtener? ¿Qué podemos hacer para que todo funcione?

En el caso de la familia todos tenemos claro algunos principios básicos. Pongamos un sencillo ejemplo: imaginemos que nos ponemos como objetivo que nuestros hijos hablen inglés, y buscamos poner los mejores medios: se nos ocurre enviarlos a un colegio inglés, les apuntamos a una academia y les compramos algunos libros en inglés. Con estos medios su nivel subirá sin duda, pero ¿es suficiente?. Estos medios son unidireccionales, les llamamos “push” (empujar) porque envían información que el receptor puede asimilar o no. Existen medios más participativos que consiguen involucrar más a los destinatarios como por ejemplo enviarlos a Inglaterra en verano, ponerles un tutor o profesor particular o incluso nosotros mismos hablar con ellos en ese idioma. Son medios que llamamos “pull” (“tirar de”), y que involucran a los hijos de forma interactiva aumentando su interés por el idioma y que por tanto consiguen en mayor medida el progreso y el aprendizaje. La clave está en la participación, en cómo es recibida la educación por parte del destinatario.

Pues la empresa funciona de forma similar a nuestra familia, aunque en un entorno más complejo. En algún momento si queremos avanzar y construir una empresa de calidad, es necesario crear una estrategia y una cultura, dar  instrucciones a la plantilla y que trabajen en equipo para obtener resultados, y entonces no vale con enviarlos a clase, darles órdenes o traer jefes o instructores. Todos estos medios pueden servir algo pero no son la solución pues todos los medios “push” (empujar) generan un fenómeno que se llama “pushback” (resistencia).  Es por ello que hoy en día ya tenemos a nuestra disposición otros medios más modernos e innovadores que involucran a los destinatarios en el diseño de los planes y la implantación de las soluciones, medios “pull” (“tirar de”). En los países más avanzados ya más de un 50% de las empresas utilizan el business coaching, los entrenadores de empresas, que tienen una metodología para ayudar a detectar los problemas, hacer que el personal vea las cosas desde nuevas perspectivas, involucrar a los empleados en el diseño de los planes y en la implantación de las soluciones y conseguir que las cosas se hagan más rápido y con mayor alegría. El crecimiento del business coaching es imparable. Ya en España está muy implantado en las empresas grandes más innovadoras y cada vez hay más empresas medianas y pequeñas que lo están utilizando, sencillamente porque funciona. Y porque sólo así obtendremos los resultados y ventajas competitivas que necesitamos para la sostenibilidad y crecimiento de la empresa, y para nosotros mismos….