Después de vacaciones
9 de Enero de 2009
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A veces el empresario vuelve de vacaciones y no quiere coaching. En realidad se le hace cuesta arriba. Es mejor que no lo haga. La causa es que toma el coaching como entrar demasiado fuerte en el mundo del trabajo o en el del autoanálisis. Lo que suelo pasar es que pasan unos días, se mete en la voragine de la vida personal y profesional estresante, y entonces quiere una sesión para ordenar sus pensamientos, y es entonces cuando hay que ponerla, porque se obtiene un mayor rendimiento y no toma la percepción de que está obligado a tomar el coaching…. Puro coaching


